En la costa de Alicante hay un sitio que parece de otro planeta: la Laguna Rosa de Torrevieja. El contraste entre el agua rosa y el azul del Mediterráneo es brutal. Es un fenómeno natural rarísimo y uno de los secretos mejor guardados de la zona. Si tienes pensado bajar al sur de España, tienes que pasar por aquí sí o sí.
Ese color tan loco viene de unas microalgas y bacterias que sueltan un pigmento rojo cuando se juntan el sol y la sal. El truco es que, cuanto más pega el sol, más intenso se vuelve el rosa. Es el sitio perfecto para hacerse unas fotos increíbles.
Además, la laguna está dentro del Parque Natural de las Lagunas de La Mata y Torrevieja, un espacio protegido donde puedes ver flamencos y otras aves migratorias, lo que le da un punto todavía más especial.
En este post te explico cómo ir, algunos consejos para que no metas la pata y un par de curiosidades (rumores de alienígenas incluidos).
¿Dónde está la Laguna Rosa y cómo llegar?
La laguna está en Torrevieja, un pueblo de la provincia de Alicante que pilla a unos 50 km al sur de la ciudad y a 60 km al norte de Cartagena. De las dos lagunas que hay en el Parque Natural, esta es la que se lleva toda la fama por su color.

La laguna está a solo 4 km del centro de Torrevieja y puedes llegar de varias formas:
En coche
Es la mejor opción porque hay aparcamiento cerca. Solo tienes que ir hacia el Parque Natural y aparcar por la zona de las salinas. Las calles son algo estrechas, pero se suele encontrar sitio a un paseo corto de la orilla.
En autobús
Hay varias líneas locales que te dejan cerca, aunque luego te tocará andar un poco. Las mejores rutas son:
- Línea C (Torrevieja-Lomas): Bájate en las paradas de Cruz Roja o Residencia 3ª Edad.
- Líneas B y G (Torrevieja-Torretas / San Luis-La Siesta): Las paradas más cercanas son el C.C. Carrefour o el C.C. Habaneras.
En bici o andando
Si te estás alojando en Torrevieja, puedes alquilar una bici o ir dando un paseo agradable por el sendero que lleva directo a la laguna.
Consejos útiles para visitar la Laguna Rosa
Cuándo ir: Lo mejor es ir de mayo a septiembre. Cuanto más aprieta el calor, más intenso se pone el color rosa del agua.
La mejor hora: Ve por la mañana o al final de la tarde; la luz del sol es clave para que resalte el tono rosa. El atardecer allí es una pasada, aunque el día que fuimos nosotros se nubló y nos lo perdimos.
Calzado: Lleva zapatillas cómodas o sandalias de trekking. El camino es de arena y hay zonas donde la sal se cristaliza y resbala bastante.
Prohibido bañarse: Es una reserva natural protegida, así que bañarse está totalmente prohibido. Verás a gente que pasa del tema y se mete igual, pero no seas uno de ellos. Es mucho mejor respetar el ecosistema y limitarse a disfrutar de las vistas.
Agua y crema solar: Allí no hay servicios de ningún tipo (ni tiendas, ni bares), así que ve preparado de casa con agua y protección.
Drones: Si quieres grabar desde el aire, ten en cuenta que hace falta permiso. Mira bien la normativa local antes de volarlo.
Combina la visita: Sinceramente, el pueblo de Torrevieja no nos convenció mucho, pero los alrededores son preciosos. Merece la pena explorar las playas y calas de la zona y aprovechar que pasas por allí para ver la Laguna Rosa.
Aves y flamencos: El sitio es un santuario de aves. De camino a la laguna pasarás por salinas donde es muy fácil ver muchísimos flamencos.
Curiosidades sobre la Laguna Rosa
¿Por qué el agua es rosa?
El color viene de una mezcla entre una microalga (la Dunaliella salina) y unas bacterias que viven felices en ambientes con mucha sal.
Cuando la salinidad es alta y el sol pega con fuerza, el agua pasa de un rosa suave a un fucsia intenso. No es el único sitio donde pasa; hay lagos parecidos en Senegal (lago Retba) o en Australia (lago Hillier).
¿Hay rastro de aliens por allí?
Bueno… oficialmente no.
Pero ese tono tan raro y los cristales de sal en la orilla han alimentado teorías loquísimas en YouTube. Hay vídeos que hablan de todo: desde «portales interdimensionales» hasta «bases alienígenas submarinas».
Es todo por las risas, pero da mucho juego para hacerse un selfie con el hashtag #DayTripToMars.
Una de las salinas más grandes de Europa
Esta zona es una de las mayores fuentes de sal de todo el continente y, de hecho, la producción sigue a tope hoy en día.
Lo curioso es que se lleva sacando sal de aquí desde la época de los romanos.
¿Da para un buen Instagram? ¡Desde luego!
La Laguna Rosa es un espectáculo. Da igual si quieres hacer fotos artísticas, recuerdos con la familia o vídeos creativos: el paisaje te da material de sobra. Eso sí, recuerda siempre respetar las normas ambientales del parque.
Por desgracia, por mucho que lo intenté, mis fotos no terminan de captar lo que vi con mis propios ojos. Si te pasa lo mismo cuando vayas, no te agobies; al final los mejores recuerdos son los que se te quedan grabados en la cabeza.
Conclusión
Esa mezcla de naturaleza, ciencia, leyendas y belleza convierte a este sitio en un destino único si eres un viajero curioso. Te recomendamos totalmente pasar por la Laguna Rosa; es uno de esos lugares que parecen de ciencia ficción pero que son reales. Si buscas un plan diferente en la Costa Blanca, con paisajes brutales para hacer fotos, es una parada obligatoria.
¿Has estado ya o tienes pensado incluirlo en tu ruta? ¡Cuéntanos qué te parece!












