Madrid a pie – Mi itinerario personal

He preparado esta guía con mucho mimo, como alguien que ha pateado estas calles más veces de las que puedo contar, combinando mis rincones favoritos con una logística que de verdad funciona. Madrid tiene un centro compacto y con mucho encanto donde todo queda cerca; en cada esquina aparece una plaza histórica, una taberna centenaria o un edificio monumental. Es el tipo de ciudad que premia a quienes se la toman con calma.

Este es el itinerario que sigo siempre que vienen amigos y familia a visitarme. ¡Y hoy te toca a ti! Aunque puedes ver lo esencial en un solo día bien aprovechado, mi recomendación de corazón es que lo dividas en dos. No porque sea obligatorio, sino porque Madrid merece ser vivida, no solo vista.

El primer día nos sumergimos en el Madrid de los Austrias. Es el alma histórica de la ciudad, con tabernas de hace siglos, la majestuosidad de la realeza española y el atardecer más bonito de la capital.

El segundo día el ritmo cambia. Encontrarás elegancia en las grandes avenidas, los mejores museos del mundo a pocos metros unos de otros y un picnic en el Retiro que se convertirá en uno de tus mejores recuerdos.


DÍA 1 - El Madrid histórico: de las tapas de bacalao a un atardecer egipcio

(1) Plaza de Callao - El punto de partida perfecto

Empieza en la plaza de Callao, en plena Gran Vía, donde la energía de Madrid te pega de golpe. Más allá de todo el lío y de su arquitectura imponente, fíjate en el Edificio Carrión (el del cartel de Schweppes) y en el Cine Callao. Un consejo de oro: sube a la última planta de El Corte Inglés de Callao. Las vistas de la Gran Vía desde allí arriba son gratuitas y una pasada. Es una forma discreta e increíble de arrancar el día.

Distancia a la siguiente parada: ~unos 350 metros por la calle Preciados | ~4 minutos a pie

(2) Calle Preciados y (3) Casa Labra - La primera tapa es sagrada

Baja por la calle Preciados, una de las peatonales con más movimiento de España, en dirección a la Puerta del Sol. Antes de llegar a la plaza, hazte un favor y para en Casa Labra, fundada en 1860. No es el típico sitio para guiris; es una taberna mítica donde los madrileños llevan yendo más de un siglo. El pedido es obligatorio: un soldadito de bacalao o una croqueta de bacalao (lo ideal es uno de cada) para comer en la barra, como se ha hecho toda la vida. Sencillo, histórico y riquísimo.

Eso sí, intenta llegar pronto. Cuanto más se acerque la hora de comer, más larga será la cola.

Distancia a la siguiente parada: ~140 metros | ~2 minutos a pie

(4) Puerta del Sol y (5) el Kilómetro Cero de España

Gira la esquina y ya estás en pleno corazón del país. La Puerta del Sol es el punto desde donde se miden todas las carreteras de España. Allí mismo encontrarás la placa del kilómetro cero, que marca las distancias entre Madrid y las principales ciudades españolas. Busca la famosa estatua del Oso y el Madroño (el símbolo de la ciudad) y echa un ojo al reloj de la Real Casa de Correos. Es el mismo reloj que da las doce campanadas en Nochevieja para todo el país.

Distancia a la siguiente parada:  ~400 metros | ~6 minutos a pie

(6) Plaza Mayor - Arquitectura e historia

Sigue la calle Mayor o la calle de Postas para llegar a la Plaza Mayor. Pasea bajo los soportales y admira las pinturas de la Casa de la Panadería. Hay muchas guías que recomiendan probar el bocadillo de calamares en alguna de las tabernas de los callejones laterales, ya que es uno de los platos más tradicionales de Madrid y es bastante barato. El más famoso de la zona es el de La Campana.

Ahora, te voy a dar mi opinión personal. Me encantan los calamares, pero lo de meter calamares fritos dentro de un pan seco no me termina de convencer. De todas formas, cada uno es cada uno, así que igual te merece la pena probarlo. Si no, guarda hueco para otras tapas, como los champiñones rellenos del Mesón del Champiñón, que está ahí al lado, o espera a ver qué te entra por los ojos en la siguiente parada.

Distancia a la siguiente parada:  ~100 metros | ~1 minuto a pie

(7) Mercado de San Miguel - Arte, hierro y tapas

Justo al salir de la Plaza Mayor te topas con el Mercado de San Miguel, una auténtica joya de la arquitectura de hierro de principios del siglo XX. Aunque no te quedes a comer allí porque los precios son algo turísticos, merece mucho la pena entrar solo para ver lo bonito que es el espacio y la increíble variedad de tapas que tienen expuestas. Básicamente, es un museo gastronómico.

Distancia a la siguiente parada:  ~180 metros por la calle Mayor | ~2 minutos a pie

(8) Plaza de la Villa - El Madrid medieval que el tiempo olvidó

A cuatro pasos del mercado, la plaza de la Villa es uno de esos rincones que suelen pasar desapercibidos cuando se habla de los iconos de la ciudad. Aquí parece que se ha parado el tiempo en el siglo XV. El antiguo Ayuntamiento de Madrid, los edificios medievales y el silencio contrastan un montón con todo el lío de las calles de al lado. Es un refugio discreto por el que la mayoría de los guiris pasan de largo sin pararse. No cometas ese error.

Distancia a la siguiente parada:  ~150 metros | ~2 minutos a pie

(9) El Vecino Curioso - La estatua y la superstición de la que nadie te habla

Casi en la esquina de la calle Mayor con la calle de la Almudena vas a encontrar una de las paradas más curiosas de la ruta: una estatua de bronce de un hombre mirando hacia abajo. Está observando las ruinas de la antigua iglesia de Santa María de la Almudena, la más vieja de Madrid, que aparecieron durante unas excavaciones. El punto donde el bronce brilla más lo dice todo: según la leyenda, todo el que le toque el culo a la estatua tiene asegurado que volverá a Madrid. Yo no pierdo la oportunidad y hago que todos mis familiares y amigos le den un "repasito" para que vengan a verme más a menudo. ¡Quedáis avisados!

Distancia a la siguiente parada:  ~200 metros | ~3 minutos a pie

(10) Catedral de la Almudena - La iglesia que tardó 110 años en terminarse

La Catedral de la Almudena tiene una historia de lo más curiosa. Las obras empezaron en 1883 y no terminaron hasta 1993; o sea, que se tiraron ciento diez años construyéndola. Por fuera, la fachada neogótica es sobria e imponente, pero por dentro te llevas la sorpresa: el interior se terminó en el siglo XX con unas bóvedas de colores en tonos azules, rosas y amarillos que no te esperas encontrar en una catedral así. Hay a quien le parece un poco raro, pero para mí es una pasada. La entrada es gratuita, así que merece mucho la pena entrar a echar un ojo.

Distancia a la siguiente parada:  ~100 metros | ~1 minuto a pie

(11) Palacio Real - El palacio que es casi demasiado grande para ser verdad

Con 3.418 habitaciones, el Palacio Real de Madrid es el más grande de Europa Occidental. Es más grande que el de Buckingham (y, para mi gusto, bastante más bonito) y que el de Versalles. La fachada es tan larga y simétrica que lo primero que vas a hacer es plantarte en medio de la explanada y mirar de un lado a otro intentando que te entre todo en la vista.

Hoy en día solo se usa para actos oficiales, pero se puede visitar por dentro. Aun así, aunque no entres, la zona impresiona a cualquiera. La explanada que une el Palacio con la Catedral es uno de los espacios más grandiosos de Madrid y tiene unas vistas de la Casa de Campo que son una maravilla.

Distancia a la siguiente parada:  ~200 metros | ~3 minutos a pie

(12) Plaza de Oriente - La plaza más elegante de Madrid

Al salir del Palacio Real no te vayas corriendo, justo al lado tienes la plaza de Oriente. Es de esos sitios que te obligan a pararte en medio y, simplemente... respirar. Geométrica y rodeada de estatuas de los reyes de España, tiene una elegancia que casi intimida para estar en pleno centro de una capital con tanto lío. En el medio está la estatua ecuestre de Felipe IV, que fue una auténtica proeza de ingeniería en su época por mantenerse en equilibrio solo sobre las patas traseras del caballo. Al fondo, el Teatro Real cierra el cuadro como si lo hubieran diseñado a posta para esa vista. Y probablemente así fue. Hazte la foto, siéntate en un banco cinco minutos y disfruta. Es el típico sitio por el que la gente pasa a toda prisa sin darse cuenta de lo que se pierde.

Distancia a la siguiente parada: ~200 metros | ~3 minutos a pie

(13) Jardines de Sabatini y el descanso que tu día se merece

Baja por el lado norte del Palacio y encontrarás los Jardines de Sabatini. Estos jardines geométricos, recién reformados, enmarcan la fachada trasera del Palacio Real y ofrecen una de las vistas más bonitas (y menos fotografiadas) de Madrid. La entrada es gratis, el sitio es precioso y es el lugar perfecto para cargar las pilas antes del último tirón del día.

Distancia a la siguiente parada: ~400 metros por la calle de Bailén | ~5 minutos a pie

(14) Plaza de España y la (15) Azotea del Riu para ver Madrid a tus pies

La plaza de España es uno de los espacios abiertos más grandes del centro. En medio está el monumento a Cervantes, donde el autor vigila la ciudad junto a sus dos creaciones de bronce más famosas: Don Quijote y Sancho Panza. Si todavía te sobra tiempo antes de que caiga el sol, puedes subir al Hotel Riu Plaza España. Su terraza 360° tiene una pasarela de cristal donde caminas literalmente sobre el vacío con todo Madrid bajo tus pies.

Distancia a la siguiente parada: ~500 metros | ~7 minutos a pie

(16) Templo de Debod para el mejor atardecer de Madrid

No hay mejor forma de cerrar el primer día de ruta. El Templo de Debod es un templo egipcio de verdad, un regalo que Egipto le hizo a España en los años 60 como agradecimiento por ayudar a salvar monumentos que iban a quedar inundados por la presa de Asuán. Está en lo alto de una colina con vistas al Palacio Real y a la Casa de Campo, y es el sitio estrella de Madrid para ver ponerse el sol.

Llega con un poco de tiempo, sobre todo en verano, porque se suele llenar de gente. Pero vamos, que merece la pena cada minuto de espera, y además suele haber música callejera que le da un ambientazo increíble.

Resumen logístico del Día 1

  • ~3,2 km en total.
  • Esfuerzo bajo o moderado.

Contando las paradas para fotos, tapas y miradores, reserva entre 5 y 7 horas.

El tiempo real de caminata es de menos de una hora; el resto es puro disfrute.


DÍA 2 - Arte, elegancia y un picnic en el Retiro

(1) De la Puerta del Sol a (2) la calle de Sevilla - El lujo discreto de Madrid

El segundo día arranca otra vez en Sol, pero tiramos hacia la calle de Sevilla, la arteria del nuevo lujo madrileño. Pasarás por el Complejo Canalejas, con su galería y su cúpula de cristal, y el imponente Four Seasons, que en Navidad se pone precioso. Son solo unos minutos caminando rodeado de una arquitectura neoclásica que te hace sentir como en un decorado de película.

Distancia a la siguiente parada: ~600 metros | ~8 minutos a pie

(3) Edificio Metrópolis y (4) Círculo de Bellas Artes - La postal de la ciudad

Al llegar a la esquina con la calle Alcalá, el paisaje se abre y entiendes al segundo por qué este es el rincón más fotografiado de Madrid. El Edificio Metrópolis, con su cúpula de oro de 24 quilates, es simplemente una pasada. Justo al lado, el Círculo de Bellas Artes tiene una azotea de pago que ofrece la vista más mítica de Madrid desde las alturas: los tejados, las cúpulas y toda la ciudad a tus pies.

Distancia a la siguiente parada: ~250 metros | ~3 minutos a pie

(5) Banco de España, (6) Fuente de Cibeles y (7) Palacio de Cibeles - El corazón del Madrid burgués

Sigue hacia la plaza de Cibeles, donde todo te pide que te pares a mirar. La fachada del Banco de España parece una fortaleza y es impresionante. La fuente de Cibeles, donde la afición del Real Madrid celebra sus títulos, es un símbolo tan potente que tiene réplicas por medio mundo. Y el Palacio de Cibeles, actual sede del Ayuntamiento, tiene una belleza tan exagerada que parece de mentira. Puedes entrar gratis al vestíbulo para flipar con la arquitectura interior y, de paso, ver alguna exposición.

PD: Es un sitio genial para hacer una "parada técnica" y usar el baño antes de ir al Retiro.

Distancia a la siguiente parada: ~200 metros | ~2 minutos a pie

(8) Puerta de Alcalá y preparativos para el picnic

La Puerta de Alcalá es uno de los monumentos más fotografiados de Madrid, una antigua puerta real del siglo XVIII que marcaba la entrada a la ciudad. Aquí empieza lo bueno: los preparativos para el picnic en el Retiro, que es de las partes que más me gustan de esta ruta.

Tienes dos opciones para montar tu kit perfecto: caminar unos 10 minutos hasta el (9) Mercado de la Paz (calle de Ayala, 28), donde está el mejor jamón ibérico, quesos y aceitunas de Madrid (te lo recomiendo si tienes tiempo), o pasarte por un súper cercano para algo más rápido. Si no te va el rollo picnic, no pasa nada; el parque tiene sitios para comer y mil cosas que hacer.

Mi picnic ideal sería: jamón ibérico, queso manchego, aceitunas, una barra de pan, fresas (si es temporada, aprovecha) y algo de beber. Ojo con el alcohol: aunque el vino español, el tinto de verano o el cava apetecen mucho, técnicamente está prohibido beber en la calle y te puede caer una multa y un buen dolor de cabeza. Mejor opta por algo sin alcohol.

Distancia a la siguiente parada: ~100 metros | ~1 minuto a pie

(10) Parque del Retiro - El alma verde de Madrid

Entra al Retiro por la puerta principal y busca un sitio cerca del (11) Palacio de Cristal o del Estanque Grande para extender tu manta. Este parque es uno de los más bonitos de Europa; es enorme, gratuito y está lleno de rincones que no te esperas. El Retiro es mi lugar favorito de todo Madrid y, aunque he ido mil veces, siempre descubro algo nuevo con encanto.

El estanque con sus peces y patos, las parejas o amigos en las barcas, el músico de turno que siempre anda cerca poniéndole banda sonora a estos momentos, el Palacio de Cristal con sus exposiciones, la Rosaleda que se pone "indecentemente" bonita en primavera... Es un sitio para disfrutar cada centímetro.

Nota sobre el Jardín Botánico: Está justo al lado del Retiro y es de pago. Con todo el respeto para los amantes de las plantas, teniendo el Retiro gratis y gigante justo al lado, no creo que merezca la pena pagar la entrada a menos que seas un fanático entusiasta de la botánica. El Retiro te va a dar toda la naturaleza y la paz que necesitas.

El Triángulo del Arte - Los mejores museos del mundo, uno al lado del otro

Después de recargar pilas en el parque, toca la parte más cultural de la ruta. En Madrid tenemos la suerte (absurda) de tener tres de los mejores museos del mundo concentrados a pocos minutos a pie de distancia.

(12) Museo Thyssen-Bornemisza

Fachada do Museu Thyssen-Bornemisza com visitantes na entrada, Paseo del Prado, Madrid

Tiene una colección privada extraordinaria que sirve como un resumen panorámico de toda la historia del arte, desde el gótico hasta el Pop Art. Es el más "ágil" de visitar de los tres.

PD: Si no menciono esto aquí, ¡me divorcio antes de casarme! Jaja. Justo enfrente del Thyssen está la (16) Fuente de Neptuno que, además de ser preciosa, es el sitio donde el Atlético de Madrid celebra sus títulos. Al igual que el Real Madrid lo hace en Cibeles.

Fonte de Neptuno na Plaza de Cibeles com árvores sem folhas ao fundo, Madrid

(13) Museo del Prado

Fachada principal do Museo del Prado com bilheteiras e visitantes na entrada, Madrid

La gran estrella. Céntrate en las obras de Velázquez, sobre todo en Las Meninas, y en las de Goya. Es un museo que requiere tiempo y "resistencia" emocional; no intentes verlo todo en una sola visita.

(14) Museo Reina Sofía

Fachada do museu reina sofia

El museo de arte moderno. La pieza central es el Guernica de Picasso, una de las obras más potentes que he visto en mi vida. Prepárate para quedarte un buen rato parado frente a ella.

EXTRA - (15) Museo Naval

Entrada do Museo Naval de Madrid com letreiro e escultura de navio na fachada de pedra

Está de camino entre el Thyssen y el Prado. Es una joya escondida que cuenta la historia de España como potencia marítima, con mapas, maquetas de barcos y objetos fascinantes. La entrada es gratuita (piden un donativo voluntario de 3 euros). Se visita rápido y merece mucho la pena.

EXTRA - CaixaForum

CaixaForum Madrid com jardim vertical de plantas ao lado da fachada de ferro oxidado, Paseo del Prado

En la misma avenida que el Museo Naval encontrarás el CaixaForum, que siempre tiene exposiciones y actividades culturales. Solo por ver la fachada con su jardín vertical ya merece la foto.

Consejo de oro

Si no quieres visitarlos todos (algo perfectamente comprensible porque acabarías agotado), mi recomendación es: Prado + Museo Naval para los que prefieran el arte clásico y un extra de historia, o el Reina Sofía a secas para los que quieran centrarse en el arte moderno. Muchos museos tienen horas de entrada gratuita al final del día, así que echa un ojo a los horarios antes de ir.

Resumen logístico del Día 2

  • ~2,5 km de caminata (más lo que andes dentro del Retiro y los museos).
  • Esfuerzo bajo.

Es una zona súper agradable para pasear, con mucha sombra, cafeterías y bancos.


El gran final - Ruta de tapas y la Gran Vía iluminada

Después de dos días increíbles, ¿qué nos falta? Solo el broche de oro para cada uno de ellos.

Para terminar por todo lo alto, no hay nada mejor que una ruta de tapas combinada con un paseo por la Gran Vía cuando ya está iluminada. Cuando cae el sol y se encienden las luces, la Gran Vía se transforma en algo totalmente distinto. Los edificios históricos cobran otra dimensión, los neones de los teatros nos deslumbran y el jaleo de la ciudad alcanza su punto más vibrante y contagioso.

Empieza el tapeo entre Callao y la Red de San Luis, donde tienes decenas de tabernas clásicas y bares modernos para probar unas bravas, un buen jamón, croquetas o un vermú con anchoas. Ve de bar en bar sin prisas, como hacemos los madrileños. Sin horarios fijos ni listas obligatorias. Solo buena comida, buena compañía y una ciudad que ya sientes como tuya.

Y acuérdate de mirar hacia arriba de vez en cuando. El Metrópolis a lo lejos, el imponente edificio de Telefónica, las fachadas que parecen decorados de ópera... Todo es mucho más dramático y bonito de noche, con las luces dibujando sombras en las cornisas y cúpulas. Es el Madrid que no sale en las guías genéricas. Es el Madrid que se siente y del que ya te conoces el camino.

Consejos finales - Lo que te cuento como amiga

Pasa del autobús turístico. En serio, es mi consejo más firme de toda la guía. Estos dos itinerarios se pueden hacer al 100% a pie o en Metro, que no solo es mucho más barato, sino que a menudo es más rápido. Muchos de los rincones más bonitos de esta ruta están en callejones estrechos por donde el autobús directamente no cabe. Tendrías que bajarte y caminar igualmente, así que ahórrate el dinero y camina desde el principio. Así es como se descubre el Madrid de verdad.

Si tienes problemas de movilidad, la mejor alternativa que conozco es el tuk-tuk turístico. Los tuk-tuks eléctricos que circulan por el centro pueden meterse por las callejuelas del casco histórico, paran donde tú quieras y te permiten verlo todo sin darte la gran caminata. Es una opción mucho más flexible y divertida que el bus.

El Metro es tu mejor aliado cuando las piernas ya no puedan más o cuando necesites volver al hotel tras un día largo. La red es excelente, barata y llega a casi cualquier sitio que importe. El Santiago Bernabéu y la Casa de Campo (donde está el Parque de Atracciones) suelen estar en las listas de visitas y ambos tienen parada de Metro a pocos metros.

Calzado cómodo obligatorio. Madrid tiene muchas calles de pavés o empedrado irregular, sobre todo en el centro histórico del Día 1. No es el momento de estrenar zapatos ni de pasearse con tacones.

Lleva tu propia botella de agua. El agua del grifo en Madrid está considerada de las mejores de Europa y encontrarás varias fuentes por el camino para rellenar la botella y mantenerte hidratado. Esto es superimportante en los días de calor.

Elige bien la época del año para venir. En pleno verano es prácticamente imposible estar en la calle, y mucho menos pegarse estas caminatas. Las mejores épocas son primavera y otoño, cuando las temperaturas son más suaves y el tiempo es más estable.

Entra en las tabernas que parezcan viejas. Cuanto más olvidada parezca la fachada, más papeletas tiene de guardar recetas de hace 100 años y precios de otra época. Es una regla que rara vez falla.

Perderse es parte del plan. Entre plaza y plaza, Madrid te regala tiendas de alpargatas artesanas, ultramarinos de barrio y callejones que no salen en ningún mapa. Si algo te llama la atención, entra. El itinerario puede esperar.

Cuidado con el móvil y los bolsos. Aunque es una ciudad bastante segura, no hay que dar facilidades. Evita llevar el móvil en el bolsillo y elige bolsos con cremalleras internas o que no sean fáciles de abrir.

¿Tienes preguntas sobre la ruta, los museos o dónde comer? ¡Escríbenos y estaremos encantados de echarte una mano!

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