Olvida la idea de Papá Noel como protagonista absoluto o las celebraciones bajo el calor del verano. La Navidad en España se vive de otra forma. Es una época marcada por tradiciones propias, personajes muy particulares y un calendario festivo que se alarga más que en muchos países de América Latina.
Aquí la Navidad llega en pleno invierno. Las luces cobran un papel central porque iluminan días fríos, cortos y con pocas horas de sol. Las celebraciones comienzan a finales de diciembre y se extienden hasta principios de enero, con mucha comida típica, costumbres regionales y un momento clave al final: la llegada de los Reyes Magos, cuando los niños reciben sus regalos.

Las fechas clave
Un calendario que va del 24 de diciembre al 6 de enero
En muchos países la Navidad termina el 25 de diciembre, pero en España las celebraciones se alargan durante casi tres semanas. Y un aviso importante: los regalos no se abren el día 25, sino al final del periodo navideño.
Nochebuena (24 de diciembre)
La Nochebuena es una de las noches más familiares del año. Lo principal es la cena, larga y muy tradicional, siempre en casa y rodeados de la familia más cercana.
Día de Navidad (25 de diciembre)
Es festivo y también se vive en familia, normalmente con una comida. Para la mayoría de los niños españoles este día no incluye regalos. En muchas familias, como la de mi marido, la comida del 25 reúne a tíos, primos y parientes más lejanos.
Día de los Santos Inocentes (28 de diciembre)
Al igual que ocurre en muchos países, ese día se celebra con bromas. En España, participan activamente los periódicos y canales de televisión, que publican noticias falsas; por lo que preste doble atención a lo que lea este día.
Día de Reyes (6 de enero)
Esta es la fecha más esperada, porque la tradición se basa en la llegada de los Reyes Magos, que llevaron regalos al niño Jesús. Por eso, este es el día oficial de la entrega de regalos para los niños y el cierre del ciclo navideño en España.
La Lotería de Navidad y El Gordo
Para muchos españoles, el espíritu navideño empieza oficialmente el 22 de diciembre, cuando se celebra la lotería de Navidad, conocida popularmente como El Gordo.
Es uno de los sorteos más esperados del año y mueve a todo el país. El premio mayor es de cuatro millones de euros por billete completo, pero cada número se vende en décimos, así que lo más habitual es que los ganadores reciban una décima parte del premio, antes de impuestos. Además, hay muchas categorías secundarias que reparten miles de premios menores.
El sorteo tiene un formato muy particular. Niños cantan los números durante horas en una ceremonia que parece un ritual para quien lo ve por primera vez. Aun así, gran parte del país lo sigue en directo cada año.

Quién trae los regalos: los Reyes Magos
En España, la tradición navideña no gira en torno a Papá Noel, sino a los Reyes Magos. Aunque algunas familias ya entregan regalos el 25 de diciembre, lo más habitual es que los niños reciban sus regalos el 6 de enero, Día de Reyes.
La noche anterior, el 5 de enero, tiene lugar la Cabalgata de Reyes, un desfile muy esperado en el que Melchor, Gaspar y Baltasar recorren las calles y lanzan caramelos a los niños. Para muchas familias, este evento marca el gran momento de la Navidad.
Además de los Reyes Magos, algunas zonas mantienen personajes propios que también reparten regalos, parte del folclore local que convive con la tradición principal.

Foto: esmadrid.com
Las tradiciones regionales más curiosas
Aunque los Reyes Magos son la tradición principal, España es un país con mucha diversidad cultural. Muchas regiones mantienen sus propios personajes folclóricos y rituales que coexisten con las costumbres nacionales. Estas figuras locales tienen raíces históricas o legendarias y dan un toque único a la Navidad.
En Cataluña, el Tió de Nadal es un tronco de madera con cara y gorro que los niños cuidan y «alimentan» desde principios de diciembre. En Nochebuena, golpean el tronco cantando una canción, animándolo a «cagar» dulces y pequeños regalos.
El Caganer, un pequeño muñeco que se coloca en los belenes catalanes. Aunque inusual, es un símbolo de fertilidad y prosperidad para el año nuevo.
En el País Vasco y Navarra, Olentzero es el carbonero que reparte regalos en Nochebuena. Se le representa bajando de las montañas y tiene sus raíces en leyendas precristianas.
Estas son las figuras más famosas, pero la diversidad no se limita a ellas. Otras regiones también tienen sus personajes folclóricos, como el Apalpador en Galicia o el Angulero en Asturias. Si te interesa la cultura española, ¡vale la pena investigar el folclore navideño de otras regiones!
¿Qué se come en Navidad?
En España, las fiestas se celebran principalmente alrededor de la mesa, y la gastronomía es el punto central. Al igual que con los regalos, las tradiciones culinarias varían mucho de una región a otra.
Cena de Nochebuena y comida de Navidad
La comida más importante es la Cena de Nochebuena, el 24 de diciembre. No existe un plato nacional fijo, pero es habitual ver marisco (gambas, langosta, centolla), carnes asadas o pescados de mejor calidad. La mesa cambia bastante según la región y, a diferencia de algunos países latinoamericanos, no suele haber una gran variedad de platos: normalmente se sirve un único tipo. Antes de la cena, casi siempre hay algún aperitivo, con jamón ibérico, quesos y tapas. La comida del 25 de diciembre es más tranquila, familiar y menos elaborada.
Dulces típicos
En estas fechas la mesa suele llenarse de postres tradicionales que también son conocidos en muchos países de habla hispana. Los más habituales son los turrones (duros o blandos), el mazapán y los polvorones, que empiezan a aparecer en casa desde principios de diciembre.
Roscón de Reyes
El Roscón de Reyes marca el final del periodo navideño y se come el 6 de enero. Es un pan dulce en forma de rosca decorado con fruta confitada y, en muchas casas, se acompaña con nata montada y chocolate caliente.
Dentro del roscón se esconden dos piezas: una figurita y una haba seca. Quien encuentra la figurita se convierte en «rey» o «reina» del día. A quien le toca el haba, le toca pagar el roscón del año siguiente.
El belén es algo serio
El belén es una de las tradiciones más importantes de la Navidad española, a menudo más valorada que el propio árbol. El montaje no se limita a la Sagrada Familia, sino que incluye ríos, puentes, talleres, mercados, animales y escenas cotidianas. Se recrean ciudades enteras en miniatura.
Hay ferias anuales especializadas (Ferias de Belenistas) dedicadas exclusivamente a la venta de piezas y accesorios. El nivel de detalle es impresionante. He visto a familias discutiendo qué puesto de salchichas quedaría mejor en la calle principal de su belén… y sí, se venden.
Además de los belenes domésticos, muchas ciudades montan versiones públicas en iglesias, plazas, centros culturales y mercados municipales. Algunos son enormes y se convierten en una atracción turística. La gente suele hacer cola para ver los belenes más famosos, que cambian de tema cada año y son una parte importante del recorrido navideño.

Mercadillos navideños
Los mercados navideños son uno de los programas más agradables de esta época. Las ciudades se vuelven hermosas cuando se encienden las luces al final de la tarde, creando ese ambiente acogedor típico. Es en este ambiente donde surgen los mercados navideños, instalados en plazas y áreas específicas de las ciudades.
Son espacios organizados con varios puestos que venden artesanía, adornos para el árbol, figuras para el belén, velas, juguetes y productos típicos de cada región. Pero lo mejor, al menos para mí, son las comidas. Siempre hay puestos de churros, castañas asadas, dulces navideños y, en muchos lugares, food trucks con opciones para comer allí mismo mientras se pasea.
Nos encanta visitar estos mercados. En Madrid, los más tradicionales son el de la Plaza Mayor y el de la Plaza de España, pero hay uno muy chulo al que siempre vamos, montado en El Corte Inglés de la Castellana. Otras ciudades ofrecen mercados muy famosos, como la Fira de Santa Llúcia en Barcelona, la Feria del Belén en la Catedral de Sevilla y el mercado navideño de la Plaza de la Reina en Valencia, que atraen a visitantes de todo el país.

La Navidad en España está llena de tradiciones, detalles y rituales que van mucho más allá de lo que estamos acostumbrados en Sudamérica. Cada zona la celebra a su manera, cada familia sigue sus propias costumbres y, al caminar por las calles iluminadas o visitar un belén público, se puede percibir lo especial que es realmente esta época aquí.
Si estás en el país entre diciembre y principios de enero, vale la pena disfrutarlo, aunque solo sea para sentir el ambiente de las luces encendidas al atardecer y probar algún dulce típico en un mercado. Es una época ajetreada, bonita y llena de pequeños rituales que hacen que el invierno español parezca más llevadero.
Referencias de imágenes
(1) TJ DeGroat
(2) Javier Mediavilla Ezquibela, CC BY 2.5, via Wikimedia Commons
(3) Arturogastro, CC BY-SA 3.0, via Wikimedia Commons
(4) Jonathan Pincas from Leon, Spain, CC BY 2.0, via Wikimedia Commons
(5) Zarateman, CC0, via Wikimedia Commons












