Cómo fue vivir el Halloween en Ourense

Halloween ha ido cogiendo fuerza en España en los últimos años, pero en Ourense el 31 de octubre tiene otro nombre y otro origen. Aquí se llama Samaín, una fiesta celta que marca el paso del otoño al invierno y que siempre estuvo ligada al mundo de los espíritus y a las leyendas de la zona.

El Samaín estuvo a punto de desaparecer y volvió en las últimas décadas gracias a un movimiento de recuperación de la cultura gallega, que rescató rituales, historias y símbolos ligados a la identidad de aquí. Hoy Halloween y Samaín comparten la misma noche, y en la misma calle te encuentras escenarios de película de terror y figuras sacadas del folclore local.

Cartaz oficial da festa 2024: Noite de Medo - 31 de Outubro. Halloween Ourense, de 19h a 3h

El Samaín en las calles de Ourense

Esta noche la levantan los propios vecinos, que dedican semanas a preparar disfraces y montajes. Nunca había visto nada parecido. La ciudad entera se transforma y no hay esquina sin sorpresa. Unos se presentan con disfraces trabajadísimos y otros montan instalaciones enteras en plena calle.

Lo que más nos impactó fue la carnicería del infierno. Unos demonios salían corriendo hacia el público con motosierras en la mano, en una escena de puro Matanza de Texas que arrancaba gritos y risas al mismo tiempo. La otra que no se me olvida es la familia entera disfrazada de El Exorcista. El padre, vestido de cura, empujaba por la calle una cama con ruedas en la que la hija hacía de niña poseída, gritando y retorciéndose. Nadie pasaba a su lado sin pararse a mirar.

Además de lo que montan los vecinos, el ayuntamiento organiza túneles del terror y desfiles temáticos, con carrozas pequeñas y figurantes muy bien caracterizados.

Hay DJs repartidos por varios puntos de la ciudad pinchando mucho reguetón, que allí gusta y mucho. En la plaza central tocaba una banda en directo y llegó un momento en que se llenó tanto que ya no se podía ni entrar. Como los bares de alrededor sirven en vaso de plástico, puedes recorrer la ciudad entera con la copa en la mano, que es lo que acabamos haciendo.

Por las calles pasaba disfraz de todo tipo. Personajes de película que conoce todo el mundo y también figuras con cuernos y pieles que parecían venir del folclore gallego. Cada esquina contaba su propia historia de terror.

Las termas de Ourense

Si necesitabais una excusa más para ir a vivir el Samaín de Ourense, la ciudad está sobre un acuífero termal. El agua sale del suelo a hasta 60ºC en varios puntos, y por eso Ourense es conocida en toda España como destino termal. La fuente más antigua está en pleno casco histórico y el resto se reparten por la orilla del Miño, a pocos minutos en coche o en el trenecito turístico.

Y lo mejor es que hay termas gratuitas. Sí, la ciudad tiene piscinas en las que puede meterse cualquiera sin pagar. As Burgas están en el propio casco histórico, así que se llega andando, y la zona libre de Outariz queda a la orilla del río, en un entorno bastante más bonito. Precisamente por ser gratis son las más concurridas, sobre todo los fines de semana y los días de frío, así que es muy posible que tengáis que esperar un rato para entrar.

Si no os importa pagar, también hay opciones con más servicios, desde unos 7 €. Compensan si pensáis quedaros unas horas. La parte privada de Outariz y las termas de A Chavasqueira tienen vestuario, duchas y zona de descanso, algo que se agradece cuando hace frío.

Octubre es una de las mejores épocas para esto. Con el frío entrando, meterse en el agua caliente con el aire helado alrededor es una sensación difícil de describir, y sienta de maravilla al día siguiente de una noche de fiesta.

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