Un domingo por la mañana el tráfico de Madrid se corta por completo y en lugar de coches y bocinas lo que se oye es el sonido de los cencerros y el balido de miles de ovejas. Esto que pasa una vez al año en pleno centro no es casualidad sino que es la Fiesta de la Trashumancia, una celebración para defender una de las tradiciones rurales más antiguas de España.
¿Qué es la trashumancia?
Se trata del movimiento de los rebaños según la estación del año. Los pastores llevan siglos haciendo este camino para buscar mejores pastos y escapar del frío del norte en invierno o del calor del sur en verano. El evento de Madrid sirve para dar visibilidad a esta práctica y para recordar que los pastores tienen derecho a pasar por las Cañadas Reales, unas rutas que ya existían mucho antes de que la ciudad creciera y las asfaltara.
Lo que se ve por las calles de Madrid es la unión del campo con la ciudad y una oportunidad para ver en directo una parte de la historia y la cultura española que sigue viva.
Fecha, horario y recorrido para ver las ovejas en Madrid
La Fiesta de la Trashumancia tiene un horario tradicional pero la fecha exacta cambia cada año. Aun así se suele repetir siempre el mismo patrón y es fácil organizarse para ir a verlas.
Fecha y horario
El evento es siempre un domingo por la mañana durante la segunda quincena de octubre. El recorrido principal por el centro suele empezar sobre las diez y media de la mañana aunque los animales se ponen en marcha mucho antes. Lo mejor es confirmar la fecha exacta en las webs de turismo oficiales de Madrid cuando se acerque octubre.

El recorrido principal

El trayecto simbólico recrea el paso de los rebaños por un tramo de la antigua Cañada Real Leonesa Oriental. Aunque la ruta completa es larga, los puntos más importantes para el público se concentran en el centro de Madrid. Estos son los mejores sitios para ver a las ovejas:
- Casa de Campo: Es el punto de partida, donde los rebaños descansan antes de entrar en la ciudad.
- Cuesta de la Vega y calle Mayor: Por aquí entran los animales al casco histórico de Madrid.
- Puerta del Sol: El paso por una de las plazas más famosas y concurridas de España.
- Calle de Alcalá y plaza de Cibeles: Es el punto donde más fotos se hacen, porque los pastores se paran frente al Ayuntamiento para pagar simbólicamente los «maravedís» por el derecho de paso.
- Paseo del Prado: El tramo final del desfile por la zona centro, antes de que los rebaños sigan su camino hacia el sur.
Las Cañadas Reales: rutas de ovejas más antiguas que la propia ciudad
El derecho de las ovejas a cruzar Madrid viene de las Cañadas Reales, que son una red antigua de rutas para el ganado. Se puede decir que eran las autopistas originales de España, diseñadas para los animales y protegidas por ley desde 1273, cuando el rey Alfonso X el Sabio las reguló para asegurar la economía de la lana.
Esta red de más de 125.000 kilómetros cruza toda la península, y lo más curioso es que muchas de estas rutas son más antiguas que las ciudades por las que pasan. Madrid fue creciendo encima y alrededor de ellas, por lo que avenidas muy importantes de hoy en día, como algunos tramos de la calle de Alcalá, siguen exactamente el trazado de una antigua cañada.
Así que, cuando los pastores guían a sus rebaños por la ciudad, no están participando solo en un desfile. Están ejerciendo un derecho histórico
¿Por qué migran los rebaños?
La respuesta está en el clima de España y en la búsqueda constante de comida.
En verano, el campo en zonas como Extremadura o Andalucía se queda seco por el calor y las ovejas se quedan sin comida. Por eso los pastores se llevan los rebaños a las montañas del norte, donde hace más fresco y siempre hay hierba verde.
Cuando llega el invierno, pasa justo al revés. La nieve y el frío en el norte hacen que sea imposible quedarse allí, así que vuelven con las ovejas al sur, donde el clima es mejor y los campos se han recuperado con las lluvias.
Este viaje de ida y vuelta es la esencia de la trashumancia, una antigua estrategia de supervivencia para asegurar que los animales tengan comida durante todo el año. Por eso, el evento de Madrid sirve para celebrar esta práctica y reafirmar el derecho de paso de los pastores por las Cañadas Reales, que son las rutas de migración que conectan estos dos extremos de España.
Consejos para disfrutar de la fiesta de la trashumancia
Mola mucho vivir la Fiesta de la Trashumancia, pero conviene ir con un par de cosas claras para aprovecharlo bien. Aquí tienes unos consejos basados en la experiencia de otros años.
Llega pronto: Para pillar sitio en primera fila, vete una hora antes de que pase el rebaño y no te muevas de ahí. Merece la pena para verlo todo de cerca, porque las ovejas pasan tan pegadas que casi las puedes tocar. Eso sí, hazlo siempre con respeto a los animales y a los pastores.
Elige bien el sitio y evita los más típicos: La plaza de Cibeles es el sitio más famoso, pero también el que más se llena. Unos minutos antes de que lleguen las ovejas, la policía organiza a la gente y crea un pasillo, así que puedes tener suerte o que te acaben mandando al fondo. Si prefieres estar más tranquilo y con espacio, mejor vete a la zona de la Cuesta de la Vega o a la calle Mayor.
Ve en Metro: Olvídate del coche, el autobús o el taxi. Cortan un montón de calles del centro y el transporte público por superficie cambia los recorridos. El Metro es lo más seguro para llegar y las mejores paradas son Ópera, Sol y Banco de España.
Fíjate en algo más que en las ovejas: La trashumancia es todo un espectáculo que va más allá de los animales. Fíjate también en los pastores con sus trajes tradicionales, los mastines enormes que cuidan el rebaño, los burros y los músicos que suelen acompañar el desfile con flautas y tambores.
Vístete por capas y lleva calzado cómodo: En otoño el tiempo en Madrid cambia mucho. Puede hacer frío por la mañana y calor en cuanto sale el sol, así que lo mejor es llevar varias capas para ir quitándote ropa. También es fundamental llevar zapatillas cómodas porque vas a estar mucho tiempo de pie esperando a que pasen las ovejas.
Ten paciencia y disfruta del ambiente: Recuerda que esto no es un desfile militar con un horario fijo. Es un rebaño de verdad y va a su ritmo, así que puede haber retrasos o parones inesperados. No te agobies, tómatelo con calma y disfruta de la experiencia mientras esperas a que pasen.
El papel ecológico de esta tradición
El paso de las ovejas por Madrid también sirve para recordar lo importante que es la trashumancia para el medio ambiente. Esta práctica antigua ayuda a cuidar la naturaleza y tiene beneficios muy reales para el campo hoy en día.
Los rebaños funcionan como si fueran jardineros naturales. Al pastar, limpian los montes de matorrales y hierba seca, que es lo que más ayuda a que se propaguen los incendios en verano. Además, las semillas se quedan pegadas en la lana de las ovejas y viajan con ellas a sitios lejanos, lo que ayuda a que crezcan más tipos de plantas y se conecten distintos ecosistemas.
El estiércol de los animales también abona el suelo de forma natural y lo mantiene sano. Al final, la trashumancia es una forma de ganadería inteligente y sostenible que lleva siglos ayudando a que el paisaje español esté equilibrado.




