Buscando qué hacer en una escapada para celebrar nuestros 3 años juntos, encontré esta opción. Y como me atraen las cosas un poco aleatorias, así fue como descubrí el Puerto Espacial.
Estaba mirando qué hacer por los alrededores de Valladolid, porque la ciudad es preciosa, pero quería explorar un poco el interior. Y este nombre apareció casi por accidente en los resultados. Una exposición de Star Wars en un castillo en un pueblecito de menos de mil habitantes en medio de Castilla y León. ¿Sinceramente? Me pareció demasiado raro como para no ir.
Y bueno, acabó siendo uno de mis planes favoritos de este viaje.
La historia detrás del lugar

Antes de hablar de la visita en sí, vale la pena contar de dónde salió todo esto, porque el origen del lugar es tan genial como el resultado final.
Durante la pandemia, el escultor Juan Villa y su equipo se quedaron sin trabajo de un día para otro al paralizarse por completo el sector audiovisual. Para no volverse locos en el confinamiento, empezaron a crear figuras y personajes del universo Star Wars por puro hobby y sin ningún plan mayor. El problema es que la colección no paraba de crecer. De repente tenían decenas de piezas amontonadas en el estudio y necesitaban hacer algo con ellas.
Juan Villa ya tenía experiencia con este tipo de proyectos, ya que es el mismo escultor que está detrás del Castillo Encantado), otra fantástica exposición temática que queda a pocos minutos de allí. Cuando surgió la oportunidad de ocupar un antiguo restaurante abandonado en Valoria la Buena, un edificio que el dueño había decorado con piedras medievales de la zona para darle aspecto de castillo, el asunto tomó unas proporciones que ni ellos imaginaban. Después de dos años de trabajo intenso, el Puerto Espacial abrió sus puertas. Y sigue creciendo a día de hoy con la incorporación de nuevos personajes a lo largo del tiempo.
Es el tipo de proyecto que nace del amor genuino por algo. Y eso se siente en cada rincón de la exposición.
Cómo llegar
El Puerto Espacial está en Valoria la Buena, provincia de Valladolid. Desde Madrid, el viaje en coche dura alrededor de 2 horas por la A-1 en dirección a Burgos, tomando el desvío hacia Valladolid. Es una ruta tranquila y muy bonita por la meseta castellana.
Una buena idea es combinar la visita con una parada en Valladolid, que queda a solo 28 km de Valoria la Buena y merece unas horas de paseo. Puedes hacerlo todo en un mismo día sin estrés.
Hay aparcamiento gratuito dentro del recinto, así que puedes ir tranquilamente en coche.
Dirección: km 1 de la carretera VA-103, Valoria la Buena.
Entradas y horarios
Los precios son muy asequibles:
- Adultos: 9,50 €
- Niños de 3 a 11 años: 5 €
- Hasta 3 años: gratuito
Puedes comprar las entradas directamente en la taquilla al llegar, sin necesidad de reserva previa, y aceptan tanto tarjeta como efectivo.
Horarios (de septiembre a junio): viernes de 17:00 a 21:00; sábados y domingos de 11:00 a 14:00 y de 17:00 a 20:00. En verano los horarios cambian un poco, así que conviene confirmarlos en la web antes de ir.
Qué vas a encontrar allí dentro
Voy a ser sincera: no soy ninguna experta en Star Wars. Conozco lo básico, he visto algunas películas, sé quién es Darth Vader y quién es Luke Skywalker, pero estoy lejos de ser ese tipo de fan que se sabe el lore de memoria y reconoce a cada personaje por su nombre. Entré sin grandes expectativas técnicas y salí absolutamente impresionada con el trabajo artístico.
La visita es libre, sin guía, pero hay un orden sugerido de ambientes con flechitas repartidas por el camino que dicen "This is the Way" (referencia a la serie The Mandalorian). Es un detalle tonto que lo dice todo sobre el cuidado con el que se ha pensado este lugar.
A lo largo del recorrido pasas por escenarios completamente diferentes: un mercado extraterrestre lleno de criaturas de toda la galaxia, una cantina (con ese aire de bar intergaláctico clásico de Star Wars), una cueva helada, un palacio y un hangar con réplicas de naves que deja a cualquiera boquiabierto. Cada espacio tiene su propia atmósfera, su propia iluminación y su propia sonorización. Es precisamente esa capa de audio la que transforma la visita de "ver figuras chulas" a "estar dentro del universo". Te descubres caminando despacio y prestando atención a los sonidos para no querer perderte ningún detalle.
Las figuras en sí tienen un nivel de detalle que intimida. Cada personaje ha sido esculpido a mano, con texturas, expresiones y acabados que parecen propios de una producción cinematográfica profesional porque, en la práctica, eso es exactamente lo que hace Juan Villa.
Los easter eggs por el camino
Ah, y hay un encanto extra que me encantó. Si prestas atención, encontrarás personajes de otros universos de ciencia ficción escondidos entre los escenarios de la exposición. No voy a desvelar cuáles son para no estropear la sorpresa, pero mantén los ojos bien abiertos. Parte de la diversión es descubrir quién aparece por allí sin que lo esperes. Es el tipo de detalle que demuestra que los creadores hicieron esto con mucho cariño y sentido del humor.
Para los que no son fans de Star Wars (como yo)
Este fue el punto que más me sorprendió. Fui sin expectativas de emocionarme y salí con ganas de volver a ver las películas que ya conocía y de ver finalmente las que me había saltado. Hay algo en la calidad del trabajo y en la forma en que cada ambiente se construyó con tanto cuidado que despierta curiosidad incluso en quien no creció obsesionado con la saga.
Si tienes niños es un plan garantizado, pero no te equivoques pensando que es "cosa de niños". Adultos sin ninguna relación especial con Star Wars salen de allí tras haber pasado una hora completamente encantados. La magia del lugar no depende de que conozcas cada detalle.
La tienda de souvenirs
¡Claro que hay una tienda! Y por supuesto es difícil salir sin llevarse nada. Tiene productos temáticos para todos los gustos y bolsos, lo cual es una buena opción para quien busca un recuerdo diferente del viaje que no sea el típico imán de nevera ni una taza de cerámica genérica. Pero si insistes, también hay imanes y tazas. jajaja
¿Merece la pena?
Sin ninguna duda. Por menos de 10 euros tienes una experiencia que compite con exposiciones mucho más famosas y caras. Es el tipo de lugar que aparece poco en las guías y que casi se queda fuera de mi itinerario también, pero que al final se convirtió en uno de mis momentos favoritos del viaje.
Si vas a pasar por la zona de Valladolid, añade el Puerto Espacial a tu lista. Puede que sea una parada pequeña en el mapa, pero es demasiado grande como para pasarla por alto.
Que la Fuerza te acompañe.









































